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Mujer... ¿Quién te enseñó el camino de los poetas cuando dormías, pequeña, en el ocaso de los alfabetos?
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    Encarnación Cosa Río (la hija menor de Manuela)



    -¡Ya no necesito tener coraje, soy valiente, tengo poder cuando todos se debilitan, sé reconocer el vértigo de la libertad y de la transgresión, no vivo en el pasado aunque esté entre cuatro paredes!-decía Encarnación a los gritos frente a un desmantelado espejo en el ala derecha del caserón de su abuela Francisca.


    -Niña, calla, deja esa pantomima y compórtate como una señorita.

    -Como una señorita boba, dirás.

    -Eres una niña bien educada y debes demostrarlo…

    -¡Soy una mujer!


    A la abuela le resultaba imposible intimar con ella porque cercenaba cada uno de sus consejos con su forma de ver la realidad: un presente que sus padres querían imponerle a fuerza de presiones y de amenazas.


    Alejandro Roca la venía a buscar en su auto para llevarla a  dar unas vueltas por la ciudad. Encarnación estaba fascinada con la personalidad de ese hombre que la trataba como si ella fuera una princesa agitada y sin control. Intentaba, por momentos, quedarse quieta, no hablar, y frenar esa vehemencia como si fuera un juego de infantes. Encarnación, acalorada, se rendía ante los encantos de ese hombre que le daba un lugar de mujer que nadie le otorgaba por ser la menor de la familia.



    De----El silencioso GRITO de MANUELA


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    Quiero agradecer a la Editorial Dunken y a todos los colaboradores por la buena atención y la paciencia que han tenido conmigo.

    Si bien tengo tres pequeños libros publicados (dos de poemas y uno de cuentos) ésta es mi primera novela. En realidad, es la cuarta que escribí entre 2006 y 2008. Muchos ya la conocen porque hace tiempo la fui publicando por capítulos en el blog y se creaban debates inolvidables y enriquecedores. Todos, médicos incluidos, se enojaban con el personaje de Manuela. Es que yo les había contado que me inspiré en una mujer real.

    Ahora me queda esperar cumplir algo más de este sueño. La Editorial te brinda oportunidades diferentes: librerías virtuales y físicas, publicaciones en medios, ir a la Feria del Libro de Buenos Aires en abril de 2018... y bibliotecas que son mis preferidas.

    Quiero decir que estoy muy conforme con el apoyo, con lo profesionales que son y con el cuidado y el respeto que brindan a cada autor como también las oportunidades que les dan a los escritores de publicar gratis en antologías compartidas poemas, cuentos ( como yo lo hice al comienzo) y también un libro propio por año si tienes la suerte de ser seleccionado. Son un equipo estupendo.

    La novela ya está en la librería de Dunken. Les dejo el enlace por si desean adquirirla.


    Gracias a los amigos, a mi familia, a mis padres que ya no están, a Gerardo, a mi profesora del Taller de lectura, narrativa y poesía, al profesor del Conservatorio Lírico de Rosario por el estímulo recibido a través de todos estos años.



    Quien siente
     la vocación como algo innato y vital
    sabe lo que es la felicidad.



    Espero que me sigan acompañando.

    Besos a todos.



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    El otro día en facebook leí ciertos comentarios que de alguna forma me dolieron. Existen personas, escritoras sobre todo, que les molesta o lo toman como soberbio el hecho de que alguien publique con una Editorial.

    Se sienten mal porque lo ven como una especie de demostración innecesaria. Entonces empiezan a dar explicaciones de una u otra cosa tratando de justificar el éxito de Amazon como si se sintieran menos escritores que otros.

    Ellas son Best Sellers, venden muchas copias, qué importa si otro va por un camino diferente. Hace un tiempo una escritora exitosa de Amazon, salió a quitarle méritos a las personas que habían hecho carreras terciarias diciendo que para ser un buen autor no se necesita estudiar. Es cierto.

    Yo pienso que todos tenemos el sueño de ser leídos de alguna o de otra manera. No se puede cuestionar el camino elegido. El destino no es el mismo para nadie y la suerte tampoco. Yo por ejemplo que tengo vocación innata, siempre traté de estudiar porque no había otra cosa. Ser escritor no era una carrera. Tuve que seguir el profesorado, luego me fui al Taller porque me gustaba aprender, leer a grandes autores, compartir textos, asistir a reuniones literarias, conocer escritores... Después de siete años de publicar en diarios y revistas y de lograr algunos galardones casi me obligaron a que editara mi primer libro de poemas. Yo no quería. Pensaba que no era nadie para escribir un libro. Los verdaderos autores eran personas que estaban, para mí, a un nivel muy superior. Eran otros tiempos. 

    Ahora existe rivalidad, competencia, celos... Qué tendría que decir yo que no vendo casi nada en Amazon. Cada uno tiene que ir por el camino que lo hace feliz, por donde puede y quiere, haciendo las cosas bien. A mí no me preocupan los demás autores porque seguro tienen su lugar ganado. Me emocionan mucho las escritoras que tienen humildad y solas van buscando su lugar.

    No me gusta escribir esto pero me duele leer a cierta gente que yo admiro porque han llegado lejos. Eso es un gran mérito, sólo me parece que hay que dejar al otro respirar... Nadie le hace sombra a quien es valorado por su talento.

    Luján Fraix


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    DAMIÁN ROCA (El hijo de Encarnación y de Alejandro Roca)


    Al bebé de Encarnación lo llamaron Damián porque ella había elegido ese nombre desde el primer día que supo que estaba embarazada. Un estremecimiento de aprensión y gusto inundó el alma de Manuela al contemplar al niño, su nieto, pero los bellos pensamientos se le mezclaban con los trastos de los mausoleos, con los espíritus que volvían al lugar de la partida, con aves negras que hablaban entre el frondoso ramaje de los paraísos y sus hojas virginales, sus ruegos incompletos y el perfume de Rocío que se esfumaba en la atmósfera con efluvios balsámicos… 

    Ella seguía siendo una criatura a pesar de ser abuela. (fragmento)



    Damián creció al amparo de MANUELA porque su madre, Encarnación, falleció muy joven. El padre se lo entregó a su abuela como ofrenda por la desaparición de su hija.

    El niño sufrió todo tipo de enfermedades psicosomáticas, anorexia y problemas para relacionarse con los demás niños.

    Ellos, sus abuelos y su tía Letizia, jamás le mostraron la foto de su mamá. Pensaban que eso le haría mal pero no se daban cuenta que él, con su silencio, estaba demostrando que aquella ausencia lo iba consumiendo dejando a la vista sus pobres sentimientos.




    De--- El silencioso GRITO de MANUELA





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    LA RENUNCIA
    Estás en mí
    como lluvia en mis ojos.
    Pero…
    vacío de versos
    te escapas
    dejando palabras deshojadas.
    Intento sostenerme
    con tu silencio.
    Ya no soy la misma,
    mi corazón
    late con tu mirada
    que nubla
    la indescifrable huella
    de tu paso,
    pero estás quieto.
    Al borde del abismo
    dos palomas te sostienen
    de la mano.



    Puede una mujer renunciar al amor luego del abandono?
    Sigue llorando o sostiene un plan para acabar con la tortura de la ausencia, del llanto contenido a través de los años, de la venganza...
    Ella es demasiado frágil, una novia etérea, una aparición... o se transforma en un ser temible que rastrea los  segundos incontables para llegar a algún lecho de hierbas donde los brotes tengan solamente una identidad.
    L.Fraix

    De----La novia ¿ Ella regresó por amor?

    En Autoes Editores

    https://www.autoreseditores.com/libro/10423/lujan-fraix/la-novia.html



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    Juana de Arco


    El castillo se amparaba de las leyendas y obedecía las órdenes, era el padre de las prisiones.
    Detrás de la reja, se veía el corredor abovedado cerrado al fondo por una puerta de madera claveteada y de hierro. Para enfrentar al enemigo: puentes levadizos y con rastrillo, edificios más altos que anchos protegidos en la parte superior por matacanes y en la zona inferior por desniveles, los muros cortina con camino de ronda dotados de merlones, almenas y atalayas.

    La fortaleza estaba construida en piedra con “salientes” desde donde los soldados se podían proteger y lanzar flechas y saetas.
    En el castillo Glamis Castle, las torres se abrían hacia el interior de modo que si el rival conseguía entrar alguna de ellas se hallaba a merced del contraataque de los defensores.
    Un prestidigitador trataba de acelerar los encuentros en la somnolencia de los patios con antorchas que olían a rama de olivo, a viejas batallas de campo y a reyes que se retrataban vencidos por el dolor.

    La familia estaba dormida detrás del aparejo de las paredes y de los bloques ajustados son argamasa de los cimientos.
    Las construcciones visigóticas realizadas en piedras cúbicas que alternaban con hileras de ladrillo colocados en espina de pez eran el testimonio de una vida rígida, de temores, de acciones bélicas y de duelos.
    De pronto, el puente se levantó y entró un caballero en un corcel blanco. Se dirigió hacia la zona de la realeza compuesta por sillares de piedra, amarillentos, ensamblados groseramente.

    Al rato, el hombre salió con una doncella: Isabel Law. Cabalgaron por un camino entre viñas y prados. Ella escapaba de la tortura de una existencia estéril, pero lloraba porque no quería abandonar su mundo de servidora por una persona que, tal vez, no la conocía. Desconfiaba del francés Auguste Deux. La desorientaba su comportamiento enigmático en un cuerpo sin palabras, el egoísmo de querer arrebatarla de aquella familia y alejarla de una reina enferma que estaba cuidando…
    ¿Él era su salvador, el amor de su vida o un ladrón que sólo pensaba en sí mismo?.


    Isabel Law, una joven de catorce años, sufría los horrores del siglo XVl; la acechaba el miedo a morir y a quedarse sola por su condición de niña pobre.
    La catedral de Elgin se hallaba en la parte baja de la ciudad.
    Isabel se arrojó del caballo y se internó en las aldeas de los artesanos y campesinos. Estaba arrepentida. Auguste Deux no la buscó porque estaba cansado de sus dudas; se sentía impotente.
    El desconcierto se esforzaba por aclarar la bruma que invadía las iglesias, la curiosidad de los clérigos y de los labriegos. En las colinas, un jinete observaba, indiferente, con un escudo de cuero acorazado. Aceptaba la realidad sin inmutarse; tal vez no se sentía derrotado porque no quería a la doncella. A Auguste alguien le había quitado las fuerzas y el coraje para luchar y rebelarse.
    Ella sentía que el amor era demasiado grande pero tenía que ayudarlo a morir para seguir viviendo.

    De---La nodriza esclava (novela histórico-fantástica)


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    https://www.dunken.org/WEB2014/index.php?opt=2&id_titulo=16329




    • El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente. (Alonso de Ercilla)


    A veces es difícil enfrentarse a lo desconocido. 
    Prefieres quedarte como estás, aunque no seas feliz. Ya estás acostumbrada, es lo que conoces, 
    lo que puedes manejar y eso es más fácil que atreverse a dar el salto a lo desconocido. Pero piensa...


    ¿Te va a llevar a algún sitio quedarte ahí sin hacer nada?




    Manuela llevaba sobre sí la lucha encarnizada con los miedos
     desde tiempos inmemoriales;
     cada día era una prueba 
    que tenía que padecer con sus enrarecidas ideas, 
    con las vírgenes y los santos andaluces. 
    Ella jamás creía que estaba a salvo de ser sacrificada
     aunque su mayor dolor no era su propia muerte
     sino la de los seres queridos.



    “El miedo es ese pequeño cuarto oscuro donde los negativos son revelados”. 

    Michael Pritchard.



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    La casa era muy antigua, de dos plantas, con un patio florido rodeado de habitaciones altas, ventanas con enrejados de hierro y cortinas amarillentas tejidas al crochet. Las paredes pintadas con cal resplandecían delante de una fuente cercada por macetas con pensamientos y estampillas. En la terraza, alguna vecina colgaba la ropa que flameaba cual bandera de barco perdida en altamar.


    -¡Socorro!-gritó alguien y apareció una mujer de mediana edad, obesa y autoritaria, que parecía ser la dueña de la propiedad.

    -“La Nueva” hace una semana que no sale de la pieza. ¿Le habrá pasado algo? ¿Usted que cree?

    Socorro no podía pensar en ese momento porque los inquilinos protestaban, la gente tenía hambre y al guiso de lentejas todavía le faltaba cocción.

    -Mañana veo-contestó sin importarle la situación.




     

    Arropada sobre una bolsón de campo y sofocada por el polvo y la locura, Letizia, en el cuarto, permanecía mirando el techo. Sentía frío y esa soledad que viene desde dentro, por las carencias. No sabía cómo había llegado hasta ese sitio ni con qué dinero había pagado el primer mes de alquiler. A diferencia de lo que Manuela creía, su hija estaba viva pero con la salud quebrantada y con una imagen entre distraída y perversa que la transformaba en una persona de cuidado; sin embargo, su abrumadora tristeza la llevaba al abandono total. Ya no se preguntaba qué pasaría en el futuro; ella era un combatiente que mostraba las cicatrices como galardones. En la visión incongruente que tenía con la vida, el tiempo era un cadáver al que le realizarían la autopsia de manera rápida y obligada.

    La vecina, de vez en cuando, asomaba su cara por el vidrio a través de la cortina para mirar a “La Nueva” como la llamaba ella.

    -Eh… tú.-solía gritarle molesta al ver el cuerpo rígido de Letizia y sus ojos absortos observando el techo. Ella no le contestaba porque no la escuchaba; su mente no hilvanaba frases ni pensamientos coherentes.

    -¡Socorro!, parece muerta, llame a la policía.

    -Déjame en paz y vete a vender las rifas. No te guardes el dinero porque tu estúpida ignorancia ya la conozco.

    Todos gritaban en esa pensión donde convivían mendigos, huérfanos, solteronas y algún vecino inmigrante; quizá eran gente que necesitaba que alguien les contagiara un poco de dignidad, haciéndoles saber que eran seres humanos con nobleza e inteligencia.


    Letizia, una mujer rica, había tenido todo lo que una niña podía desear menos alegría y libertad. Sus pensamientos se contenían en la oscuridad de los sentidos con las bendiciones de los santos y la fe absoluta, pero ya no tenía la concepción idealizada de su Dios sino la figura modélica de una realidad que le decía que no servía para mucho despertarse y sentarse a esperar. Ella se veía a sí misma como José, su primer marido, con los ojos nuevos en órbitas viejas, con movimientos torpes en las piernas rotas, llamando a sus criaturas desde la muerte hacia la locura.


    Lo más notable de su falta de lucidez era la negación que la impulsaba al abandono y al aislamiento, sola, primitiva, con las ideas quemadas por la ceguera. ¿Qué haría de ahora en más si Manuela y Julián no la encontraban?

    De noche no podía apartar la vista de las estrellas porque pensaba que su cuerpo se hallaba en los dos sitios. Se colocaba un sombrero de fieltro de alas anchas y salía al patio como si en él viera praderas y acantilados; se escuchaban murmullos a lo lejos mientras un gato negro como su vestido se acercaba para subirse a su falda. Ese animalito era lo único que la unía al pasado. (fragmento)


     SOCORRO VALLE (la dueña de la pensión Los Girasoles)


    Socorro era una mujer simple que vivía sin pedirle nada a nadie, autoritaria como ninguna sabía imponer el orden y hacer valer sus derechos. No soportaba a Letizia pero le tenía miedo, era cruel con ella pero luego se arrepentía, quería echarla de la pensión pero algo la detenía:  su manera rara de mirar, el gato negro que llevaba en brazos, la locura inminente... Socorro era solamente una extraña; sin embargo, podía llegar a ser muy despiadada.


    De---El silencioso GRITO de MANUELA




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  • 12/21/17--07:52: Gracias Viviana Rivero





  • No lo puedo creer. La prestigiosa escritora argentina VIVIANA RIVERO me ha dejado este mensaje. Un verdadero regalo de Navidad. Gracias Viviana.




    Hola Lujan! Querida colega! Que lindo es escribir pero que difícil es este camino en sus comienzos. Yo golpee muchas puertas al comienzo de las editoriales grandes. Jamás me recibieron los libros nunca me los leyeron. Entonces decidí publicar con una editorial chiquita ( que me cobro muy caro!! Ya debes saber cono es esto) y esa ediciòn se vendió mucho, se agotó en pocos dias. Hicimos seis ediciones más y entonces recién allí las editoriales grandes que me habían dicho que no, me escribieron para que vaya con ellas.

    Lujan sigue adelante lo que dicta tu corazón que nada detenga tus sueños. Y estate atenta a las oportunidades ...Dios siempre abre puertas.
    Te mando un beso grande

    Estos son algunos de sus maravillosos libros





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  • 12/23/17--11:15: Feliz Navidad!!!




  • Quiero agradecer a todos los amigos que han comentado mi novela en la página de la Editorial y que muy generosamente me han ayudado a dar un pasito más en esta carrera que tanto amo. Yo nunca pido nada, no me gusta, pero en este caso pensé que al dejarme tanto cariño en las publicaciones que escribo podrían hacerlo desde la página para darme un poco de visibilidad. No piensen que con eso voy a ganar dinero, es solamente un detalle que valoro mucho de quienes me demostraron su afecto sincero. Todos necesitamos un estímulo, una palabra, una caricia... por eso estamos acá compartiendo momentos, vocaciones, sueños, experiencias...


    Millones de gracias a todos, ayer fue un día muy feliz para mí. No soy de tener momentos así; lo recordaré siempre. También a la escritora maravillosa que hoy me volvió a enviar saludos de Navidad Viviana Rivero. Todo un regalo, ustedes, ella, el cariño del otro lado, la amistad auténtica.


    FELIZ NAVIDAD!!!

    EDITORIAL DUNKEN---LA NOVELA


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                        Duy Huynh

    "El secreto de la serenidad es aceptar lo inevitable y aprender a caminar en medio de la tormenta".


    Siempre le angustió crecer, el tictac del tiempo...


    Ella hablaba sentada a la orilla del crepúsculo sobre el amor de toda su vida, el hombre que la sostenía... mientras seguían pasando cosas. La casa, como un barco a la deriva, era su refugio. El sol dibujaba las horas en el silencio de la calle y escribía un libro cuyas mejores páginas eran solamente flores de ciruelo.


    Parada en medio de la vida, una mujer que lo tenía todo para ser feliz, se quedó sentada como una hiña huérfana esperando la ternura y el abrigo con un reloj detenido en las manos.


    Los espero en la página.
    Muchos besos de NAVIDAD!!!




    El sábado 30 de diciembre, saldrá la publicidad de esta novela en la revista Ñ de Cultura del Diario Clarín.-Argentina.



    De-----------------El silencioso GRITO de MANUELA





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    Hola a todos.
    Me ha llegado mi libro LA NOVIA desde Amazon a través de un amigo que tiene una librería virtual en Argentina y que lo está vendiendo por ese medio.

    Yo no puedo comprarlo porque no tengo tarjeta internacional. Ese problema me afecta demasiado porque no puedo adquirir ningún libro y tampoco los míos.

    Gabriel lo trajo desde allá y me lo regaló. Gracias por tu generosidad. 

    Les dejo algunas direcciones por si quieren adquirirlo en formato e-book y papel.


    Amazon España


    Amazon América





    AUTORES EDITORES en papel desde cualquier país



    Para ARGENTINA

    EL BAZAR DIGITAL (papel)




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  • 12/28/17--10:31: Retratos Literarios: Rocío


  • ROCÍO COSTA RÍO (La primera hija de Manuela)



    Al año y medio de la boda, nació Rocío. Manuela era casi una torpe criatura con la beba en brazos; la abrazaba de tal manera que parecía que quería utilizar sus propios huesos para darle vigor a la niña, todavía frágil; sin embargo, Rocío gozaba de una extraordinaria belleza tan transparente como mágica. Una sola candela bastaba para iluminar el cuarto porque existía demasiado esplendor en torno a la recién nacida.

    Manuela quería refugiarse con Rocío en su propio mundo de sentencias y de revelaciones porque su miedo iba en aumento y convocaba a sus fantasmas interiores que aleteaban como aves espectadoras de algún probable exterminio...


    ...Cuando nació su hermana Letizia, Rocío se puso muy celosa. Escapaba tras la gata Máxima en dirección a la cocina en busca de los helados. La niña de ojos color del cielo castigaba a la mascota que huía al jardín para regresar al anochecer cargada de grillos. Rocío pensaba que tendría que inventar alguna travesura para llamar la atención, algo fuerte que les llegara al corazón, pues veía a sus padres demasiado azucarados con esa hermana menor que no quería.

    Así lo hizo, inventó una locura que dejó huellas imborrables.

    De----------------- El silencioso GRITO de MANUELA


    Millones de gracias por el apoyo a la página de la Editorial, por los RECOMENDAR, COMPARTIR y los comentarios maravillosos que me dejaron.

    Feliz Año!!!



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  • 12/31/17--15:48: Noche Mía




  • Desde tu ausencia descubrí la luz,
    fue un susurro de palabras ya vividas.
    Venturosa noche de encuentros solitarios
    y de un callado rumor, estremecido.

    ¡Glorioso resplandor!, el rostro mío
    soñó que lloraba a carcajadas...

    Llegó el minuto doce, el beso;
    fue un profundo dulzor, un espejismo,
    pero hubo sí,
                        entre guirnaldas,
    un ruiseñor y un villancico.



    Luján Fraix


    Podría ser esa NOVIA que busca, que no festeja... sólo siente un hueco enorme en su alma que la mantiene viva a pesar de no saber dónde se encuentra la misericordia, dónde está ese hijo que no tuvo... ¿Quién se lo quitó?

    De---La novia
    ¿Ella regresó por amor?


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    El sábado 30 de diciembre de 2017
    salió mi libro
    El silencioso GRITO de MANUELA
    en la sección novedades Dunken
    de la revista de Cultura Ñ
    del diario Clarín.

    ***

    En la tapa está una importante escritora argentina
    Ana María Shua.

    Muchas gracias.




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  • 01/02/18--14:44: Retratos literarios: Manolo
  •      

        MANOLO FUENTES (Segundo esposo de Letizia, hija de Manuela)

    Lejos, se escuchaba el llanto de un niño. Manolo sintió un latido punzante en el corazón porque no se trataba de una criatura sino de un gato. Era un gemido de desconfianza y de abandono. Así aullaba la gata Máxima cuando alguien fallecía en la casa vieja.


    Letizia se asomó por la puerta del cuarto vestida de oscuro como siempre, con los hombros vencidos y la aspereza en su mirada. Manolo, al verla, se impresionó mucho porque no quedaba nada de la mujer seductora que él había conocido. Paseó la vista por los inquilinos que, inmóviles, lo observaban con temor a mostrar el aturdimiento.


    Ella se veía maternal a pesar de su aspecto pero tremendamente distante; por momentos, parecía una religiosa abandonada al silencio de las abadías y por otros una hechicera, tal vez, un ser aberrante que oficiaba misas negras en una ermita o bajo los montes. 


    -Que el señor os guarde-dijo y Manolo dio un paso atrás con deseos de escapar de ese lugar centenario para morir en algún lodazal.

    Socorro ya restablecida salió a su encuentro.

    -Llévesela, está loca, no la queremos acá…



    Manolo no respondía; la noche se acercaba… Sonrió dejando de lado todo formalismo. Avanzó sin hacer ruido entre las plantas cactáceas hacia Letizia. Ella lo miraba pero no lo conocía; a la luz de la vela de cebo, bajo el alero, sintió su perfume. Era incapaz de hablar porque no se acordaba de él y Manolo, con las manos temblorosas, sólo le tenía miedo a esa mujer diferente que lo inquietaba; parecía pérfida pero tranquila.


    -¿Cómo está mi madre?-le preguntó.

                (fragmento)

    ---------


    Manolo Fuentes era un ser ambiguo que se había casado con Letizia para heredar su fortuna; lo cierto, era que para que ocurriese tenía que morir Manuela y Julián y para eso faltaba ... aunque nunca  se sabe. Él, después de un breve tiempo, abandonó a Letizia por otra pareja, pero tenían un hijo: ese niño los unía a pesar de la locura de ella y de la frivolidad de él.

    Manuela no lo quería, lo repudiaba por su conducta pueril, pero lo necesitaba porque debía ayudar a encontrar a su hija, insana, que se hallaba perdida. Manolo ya no le importaba nada de esa familia pero lo hacía por su pequeño Antonio que merecía estar cerca de su madre. Letizia ya no era libre.



    ------------------------------De El silencioso GRITO de MANUELA.




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    En esta preciosa ciudad de Rosario
    que queda a 50 kilómetros de la mía,
    viví los momentos más felices de mi vida,
    al asistir durante 15 años
    al taller de literatura "Ecuentros",
    coordinado por mi profesora y amiga
    Susana a quien quiero y recuerdo
    con todo mi cariño.


    Tardes de té...
    lecturas, opiniones, amistad,
    consejos, aprendizaje, risas, sinceridad...cariño.


    Yo ya había publicado un poema en un diario de esa ciudad,
    pero con el taller editamos "Re-Visiones 92/93",
    "Encuentros con poemas"
    e "Imágenes y poemas".

    Para mí fue como tocar el cielo con las manos,
    el sueño alcanzado, 
    el que nació con mis 8 años.


    Lo que me motivó a asistir a aquel maravilloso taller
    fue conocer a la bisnieta de Rubén Darío,
    quien estudiaba allí desde hacía un año.
    Ella, Martha Eloísa Darío y Lacayo
    es una mujer maravillosa
    que lleva todo el carisma
    y el talento de los grandes.
    Un ser humilde.


    Junto con mis amigas tomábamos el té o el café,
    leíamos a Borges, a Cortázar, a García Márquez
    y entre páginas 
    y licores,
    "Cien años de soledad"
    fue el inicio de mi pasión
    por la escritura
    que si bien ya había nacido en mi infancia,
    en ese momento fue como tomar el verdadero impulso.


    Aprendí gramática, 
    me enseñaron las técnicas de la escritura,
    pero también pude compartir
    vivencias, salidas, encuentros,
    afecto, amistad desinteresada.


    Susana quien está en esta fotografía del año 1994
    junto a Mariel, mi mejor amiga, y yo,
    fue mi maestra de arte
    pero también mi maestra de vida.


    De esas personas que yo llamo "ángeles"
    porque son sanadoras,
    desde una mirada, una palabra,
    un gesto,
    un regalito para el día de la mujer...
    pueden llegar a hacernos sonreír,
    a indicarnos un camino.


    En aquel maravilloso taller publiqué mis libros propios,
    tuve premios y medallas,
    diplomas...


    Recibí uno de mis más queridos galardones
    el "Onda de Plata 1997"
    que se otorgaba por la trayectoria 
    no solamente a los escritores...


    sino a los músicos, actores, personalidades
    destacadas, intendentes de ciudades
    ( el intendente de mi ciudad también lo recibió
    en años posteriores).


    Yo no podía creer recibir este premio
    y compartirlo con tanta gente importante.
    Hoy en día todavía no lo creo...
    Es que estuvo allí la mano 
    de Susana
    que lo hizo todo por mí,
    para que levantara la autestima,
    para que pudiera valorarme...


    A ella le debo todo...
    igual que a mi madre.


    Este té me recuerda a aquellos
    que tomábamos en las tacitas de porcelana,
    el licor de chocolate,
    los caramelitos, las flores que nos regalaba
    cuando nos íbamos,
    los mensajitos...


    Tantas cosas imposibles de olvidar!!!

    ***

    La imagen de mi gata Milagros (Millie)
    regresa con el tiempo
    para recordarme que ella me había elegido
    para compartir la vida.

    Ya no está conmigo,
    pero jamás la olvidaré.



    ***

    Este poema quiero dedicárselo a una amiga que partió hace mucho tiempo.
    Ella era actriz y había elegido un cuento mío
    para representarlo en su obra de teatro
    "Cuento con vos para contarte".




    Para Marta



    Amiga...
    Las letras te dibujan
    en una suave pincelada viajera.
    Estás presente
    porque un viento huracanado
    de estrellas,
    trae tus palabras
    junto a nosotros
    en los versos,
    en los relatos,
    bajo ese cielo,
    en las tardes compartidas
    y en el infinito,
    dando vida a tus personajes de cuentos.
    Incansable, generosa, sincera.
    apasionada por el "Romancero gitano",
    valiente y creativa...

    Gracias
    por enseñarme a caminar sola,
    por elegir mi obra
    junto a la de Borges y Cortázar...
    Gracias 
    por el ejemplo de amor 
    vestido de niño...
    Tu "adiós" me dejó mensajes
    y la tristeza llegó muy hondo
    aquel día de verano.
    Jamás podré olvidar tu voz
    que se torna perpetua
    como un eco
    y los martes
    en el Taller "Encuentros"
    cura las heridas,
    palpita,
    revive
    y abraza...


    Luján Fraix


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  • 01/06/18--10:05: Pasa un silencio...
  • Era verdad.
    No había sonidos de pasos,
    sólo crujidos misteriosos que parecían palabras;
    las alas del silencio
    cubriendo otras preguntas.
    Un papel, una lámpara,
    la fotografía de Rocío
    en un mar de tulipanes 
    abrazando los recuerdos.
    Manuela había olvidado su nombre,
    era la ausencia que la despoblaba...
    Le faltaba el mudo abrazo,
    le sobraba el miedo.

    Los himnos nacían
    detrás de las ventanas,
    como ebrios abejorros sin doctrinas
    entre los rosarios de perlas
    y la gata Máxima
    se acurrucaba con los grillos
    para dormirse.

    L.Fraix



    De--------El silencioso
                             GRITO de Manuela



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    Isabel corría por las calles estrechas y enlodadas; tropezaba con los encajes del vestido, tenía miedo a ese hombre y lo quería… Llegó al castillo y elevó el puente.
    Desde una ventana, miraba el bosque de enanos.
    Auguste no se atrevía a gritar de furia en la alcoba que le habían dado en el palacio del rey.
    La cárcel alzaba sus rejas detrás de la esperanza de una nueva vida y los tabiques villanos se volvían firmes columnas de acero.

    Finalmente, Isabel se casó con Auguste Deux.
    Isa, como la llamaban algunos conocidos, había nacido en el año 1500; ya tenía quince años. Vivía en una aldea próxima al extremo de la calle que llevaba al palacio del rey Enrique Vlll hacia lo alto de la villa, un fastuoso edificio rodeado de treinta hectáreas de jardines. En las afueras, se ubicaba una parra de viñedos y arbustos cercanos a un canal privado con patos, gansos y cisnes. Sobre otro extremo del edificio predominaban los rosedales y demás plantaciones. La capilla real impactaba por su magnificencia ya que se hallaba revestida en madera con un extraño diseño de azules y dorados.
    El camino hacia la residencia, muy frecuentada por caballeros de la corte y damas de sangre real que eran servidores de muchos años atrás, era caliente en verano, oscuro en sus tramos, estaba dominado por altas murallas.

    A Isabel le ocasionaban disturbios mentales esos senderos despojados de esplendor; se tornaba pálida y fría como una persona poco normal. A menudo, escapaba cuando su esposo Auguste la iba a buscar a la fortaleza donde descansaban las personas de servicio. Pasaba corriendo frente a los prostíbulos y monasterios, desesperada, con ese andar loco de niña disconforme con su origen. No era hija de condesa, ni de duques, ni de alcaldes; sin embargo, sabía hablar latín perfectamente, conocía de música y de literatura y llevaba una sangre ardiente que la inclinaba hacia un mundo rivalizado y sorpresivo donde la sumisión era la única alternativa de supervivencia.

    Isabel le temía a la Inquisición contra los herejes establecida en el siglo Xlll, cuya misión era conservar la pureza de la fe frente a los moros y a los judíos; recordaba el suplicio de Juana de Arco en Ruán el 30 de mayo de 1431.
    Isabel quería huir de ese estado belicoso del que era presa porque odiaba la castidad, la obediencia, la pobreza y el sometimiento ciego de todos y cada uno de aquellos seres de la realeza que se entregaban a los convenios políticos antes de nacer. Ella formaba parte de la corte de damas por una inexplicable razón ya que era una humilde aldeana sin ceremonias; tal vez, una princesa de Gales destronada o una aparición sobrenatural.

    Juana de Arco era su Cristo venerado; una pobre campesina que tenía dieciséis años cuando se presentó al Delfín Carlos y le pidió el mando de las tropas para liberar al país de los extranjeros. Cuando lo consiguió se dirigió contra los ingleses, en poco tiempo les hizo levantar el sitio de Orleáns.
    Toda Francia se llenó en entusiasmo y el Delfín fue llevado hasta Reims donde se consagraban los monarcas franceses. Juana lo hizo coronar como rey legítimo. Con ello había cumplido la misión.
    Poco después, traicionada por la envidia de los príncipes, cayó en manos de los borgoñeses y estos la vendieron a los ingleses quienes la juzgaron como bruja y hereje y en 1431 la condenaron a morir en la hoguera.


    “Hemos declarado por justo juicio que tú Juana, vulgarmente llamada “doncella”, has caído en errores variados y crímenes de cisma, idolatría, invocación de demonios y muchas otras maldades. Puesto que cierto día tú habías renunciado a ellos, hecho juramento en público, voto y promesa de no volver jamás a dichos errores o a alguna herejía… pero tú has caído, ¡Oh dolor!...Juzgamos que eres relapsa y herética; estimamos que un miembro podrido, para que no infecte a los otros, deber ser estirpado; nosotros te rechazamos y te abandonamos…


    Juana de Arco fue ejecutada. Un verdugo la ató frente a los haces de leña que alimentaban la hoguera. A la derecha, se hallaban dos monjes; uno de ellos llevaba una cruz.

    L.Fraix

    De----La nodriza esclava (novela histórico-fantástica)



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    Me siento muy honrada de haber recibido esta invitación:

    Estimada Luján : Gracias por dar a conocer el Programa Diamante el cual hemos realizado a partir del algún poeta en común.

    Hemos iniciado el armado de un libro que denominamos "Una Historia por una Sonrisa"; e intentamos llegar a las 1000; este libro es sin valor comercial y será donado a Institutos Educativos y Fundaciones.

    A partir de su actividad quizás pueda participar de esta iniciativa, siendo para nosotros un honor recibir historias que reflejen la cultura y tradición argentinas, latinoamericanas y españolas .

    El pedido que le hacemos es el que nos regale una historia; pueden ser más pero con una por persona es suficiente. Apuntamos a edades entre 4 y 12 años; si nos indica la edad a la que esta apuntada su historia, sería mejor.

    El libro será en principio en formato digital. Quizás pueda hacer extensiva esta iniciativa a quienes considere oportuno en los círculos en que Ud. actúa, que por cierto son de alta relevancia. Desde ya agradecemos su colaboración en esta gran aventura que llevamos adelante y quedamos a su disposición por cualquier inquietud. Un gran abrazo desde aquí, Atentamente, Guillermo Longo, Director del Programa Diamante.

    A continuación le comparto la invitación formal .

    Muchas gracias por confiar en mí.

    Quien quiera participar tiene que comunicarse con el Programa Diamante directamente por facebook.

    Besos a todos



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       Isabel tenía a menudo esos recuerdos que la atormentaban y la dejaban sin gobierno. ¿Por qué?. Ella vivía en Inglaterra y estaba lejos de ser una traidora. Eso sí se hallaba frente al poder que todo lo destruye y a la ambición que aniquila los cuerpos y las almas.

    La joven, por las noches, soñaba que Juana le hablaba:
    -Por un ideal debéis morir y dejar tus verdades y leyes. Tal vez, mañana nadie dicte una sentencia. Os dejo el sueño de vencer. En las llamas de la razón encontraréis la caridad y la rebeldía pero también hallaréis aprendizaje. Sois sabia por naturaleza más allá de la miseria y debéis regresar cuando todos hayan partido…

    Esas palabras eran mensajes de valor, de soledad, miedo y debilidad. Isabel no podía huir de la tortura de saber que Juana intentaría volver con cada sombra a remover sus cenizas.
    Isabel, ¿quería ser una heroína porque se sentía cobarde, una santa porque, tal vez, era una malvada o se moría de ganas de asesinar a alguien porque sabía que no lo haría nunca?.
    El sexo era una fuente importante para ella, pero también un castigo fatal frente a las circunstancias de una época tortuosa. Muchas mujeres eran decapitadas cada año por presuntos adulterios.

    Auguste la amaba aunque ocupara su tiempo en partidos de naipe en Glamis Castle, en Escocia, o cazara ciervos en los bosques de Windsor. Siempre distante y gélido, con una impaciencia de marido que no busca la felicidad en el hogar sino fuera de él. Isabel se sentía sola y acorralada en ese modesto universo de la aldea de paisanos. Su vida cambiaba cuando iba a trabajar al palacio. Cuando se casó con Auguste Deux abandonó el empleo en Glamis Castle y se instaló en la ostentosa residencia del rey Enrique Vlll y su familia; Auguste era el mensajero privado del monarca.

    La joven indiscreta recorría los pasillos y se veía reflejada en el brillo de sus espejos; admiraba los salones de la reina, su cortejo de damas y los amplios jardines con monumentos.
    El rey Enrique Vlll parecía un hombre encantador, de extraordinaria inteligencia que amaba la música y los placeres de la vida. De físico atlético, un metro ochenta y cinco de estatura, barba espesa y rubia y piel muy blanca. Sus trajes de finas transparencias lo convertían en el hombre más codiciado de Europa. Estaba casado con Catalina de Aragón que era la viuda de su hermano Arturo. Enrique debió conseguir la dispensa del Papa porque la Iglesia consideraba que un matrimonio en esas condiciones era opuesto a las leyes divinas.

    Catalina de Aragón

    El contrato nupcial se realizó el 11 de junio de 1509 en el oratorio de la iglesia cercana al castillo de Greenwich. Ella tenía veintitrés años y era una inmaculada virgen porque el matrimonio con Arturo, príncipe de Gales e hijo de Enrique Vll e Isabel de Jork, no se había consumado.
    La doncella Catalina de Aragón con su corona de oro, zafiros y perlas era la única imagen femenina de Inglaterra.
    Al principio de su reinado, Enrique Vlll era partidario fervoroso de la Iglesia Romanay por atacar a Lutero, el Papa lo había distinguido con el título de “defensor de la fe”. Pero esa armonía entre Roma e Inglaterra se deshizo en virtud del nacionalismo inglés agravado por su problema personal. Catalina era hija de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón y tenía tres hermanas mayores: Isabel, Juana y María.

    L.Fraix

    De-----La NODRIZA esclava (novela histórico-fantástica)



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    Barbastro (en aragonés Balbastro) ​es una ciudad española de la provincia de Huesca, siendo la tercera ciudad más poblada y la séptima de Aragón, capital de la comarca del Somontano de Barbastro. La ciudad (originalmente es posible que se llamara Bergidum o Bergiduna) se encuentra en la unión de los ríos Cinca y Vero.

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    En la comunidad autónoma de Aragón, al norte de España, junto a los Pirineos, en la provincia de Huesca, se hallaba Barbastro, la capital de la comarca de Somontano, en una ciudad que guardaba tesoros en medio de las montañas. Cada calle pedregosa mostraba la tortuosa vida de los habitantes, entre anticuarios y artistas, que estaban dispuestos a fingir y a esconder sus retorcidas ideas.


    En la iglesia de San Francisco, templo original del siglo XVI, se casaron en el año 1960, Manuela y Julián Costa Río en una ceremonia sobria y sin la presencia de demasiados familiares porque a ella no le interesaban los escenarios ni el glamour de los atuendos y menos la hipocresía que demostraban algunos que decían ser sus amigos. Podían concurrir a la boda viñadores, vendedores de madera, toneleros, posaderos y gente de alta sociedad; Manuela no los veía porque su preocupación no eran los intereses terrenales.


    El edificio reproducía los portales propios de su folclore en los muros utilizando ladrillos rojos y en las galerías arquillos de medio punto que culminaban con un vértice o esquina original de la arquitectura histórica. Era una visión especial de siglos marcados por el genio y la sabiduría de grandes cultores del arte. La luz llegaba a una especie de antro donde los novios se entregaban a la gloria del campanario.



    De----El silencioso GRITO de MANUELA


    DUNKEN


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     Hampton Court-palacio del rey Enrique VIII

    Isabel Law atendía a la reina junto con la enorme corte de damas en su cámara privada. Catalina era muy religiosa y esa fe le daba la fortaleza necesaria para enfrentar la adversidad sin quebrantarse. Una mujer sumamente culta no podía doblegarse ante el infortunio; sus maestros se lo habían enseñado: Séneca, San Jerónimo, Agustín… Ella estaba sometida al marido de por vida con piedad y devoción. El sufrimiento de madre que había perdido a sus cuatro hijos la debilitaba pero se encontraba absolutamente segura de que su deber era procrear un nuevo heredero hasta perder toda su energía y ese niño debía ser varón.
    En 1511, había nacido Enrique pero alcanzó a vivir cincuenta y dos días. En esa época la mortalidad infantil era enorme y no suponía una tragedia para las reinas que estaban al servicio de un país.

    Isabel Law veía vacía el alma de la soberana en un mundo irrepetible donde cada uno debía ser feliz. La joven pensaba en la muerte que rodeaba la periferia de los palacios, en las alcobas, en las calles, sobre la Torre de Londres…; desde niños hasta ancianos marqueses, desde eruditos hasta ignorantes. Todo resultaba ser muy oscuro para los grandes señores cuando no podían doblegar las leyes.
    A la pequeña dama de la corte le gustaba el canto y agradecía a la Virgen santa por la inspiración y el don que le había regalado. Isa le cantaba a la reina y también a Enrique Vlll en las mascaradas que se realizaban en la corte donde participaban amigos y jóvenes de buena familia ataviados con terciopelos coral y sombreros de diversos formatos.
    La voz de Isabel se elevaba a las alturas y sus ojos quedaban fijos en la reina que reía en medio de tanta frivolidad. ¿Será feliz?. Esa mirada recorría su cabello dorado y la piel blanca, el resto de su vestido y aquellas manos pequeñas. Cuando se hallaban solas le recitaba los versos de Tristán e Isolda que conocía de memoria y le leía una novela de caballería “El Amadís de Gaula” que era muy popular en España.


    Catalina de Aragón era reservada y no confesaba sus miedos a los servidores pero Isabel notaba que no estaba contenta con su destino; tal vez, las sombras amenazadoras y desleales arrastraban las dudas de todos con el fin de ejecutar los más increíbles negocios. La reina temblaba y reaccionaba rápidamente ante los movimientos bruscos o los gritos; aquella muñeca de cera llevaba una vida casi estéril.
    Isabel sentía lo mismo porque algo le faltaba; tal vez, el artificio del lujo, quizá un amor incondicional o la aventura.
    La sala de Catalina era de techo alto muy alto; los muros recubiertos de oro y plata representaban pájaros, ángeles y caballos. Más arriba, todo era bermejo y azul y se encontraba tan bien barnizado que resplandecía igual que un cristal.

    En alguna pared, quizá, los ojos vivientes de “La Gioconda” miraban las travesuras de la adolescente que no entendía la magnitud del valor de las obras pictóricas.
    -Dicen que era la esposa del florentino Francisco del Giocondo-comentaba incrédula Isabel.
    Catalina, en cambio, conocía las técnicas y lo nuevo que llegaba de España o de Roma. Sabía que Miguel Ángel había pintado la Capilla Sextina del Vaticano.
    Ella, a veces, se sentía presa de ese hombre pero le obedecía ciegamente porque así debía ser; Catalina una discípula más, encadenada, amada y perseguida, humillada por los amoríos del rey.


    Isabel Law copiaba los gestos de la soberana romántica y tierna porque la admiraba; en su interior y a la distancia experimentaba las mismas sensaciones. Sin embargo, Auguste no se parecía a Enrique Vlll. Su esposo era dócil y de buen carácter, aunque siempre desconfiaba de él por su misterioso silencio y porque descuidaba el hogar con diversiones absurdas. Se desempeñaba como mensajero del rey; Enrique lo había traído de Francia hacía diez años. Por entonces, era un joven guardia del Castillo Condal, Chateaux Comtal, adosado a la muralla galorromana y aislado de la Cité por un foso y una barbacana. San Luis construyó la parte exterior y la terminó Felipe, el atrevido.

    Aguste Deux, caballero andante, se parecía al “Cid Campeador” pero no era ni tan valiente ni tan guerrero. Siempre se excusaba, delante de todos, y decía que era un pobre hombre, de humilde origen,  al lado de los señores de Inglaterra. A menudo, recordaba la “guerra de los cien años”; las flechas de los ingleses y los gritos de Felipe Vl:
    -¡Matad a toda esa gentuza!.
    Auguste posesionado por los acontecimientos pasados parecía un insano, igual que su amada esposa con los recuerdos de Juana de Arco y los sacrificios.


    “Rey de Inglaterra y vos Duque de Bedfort que os decís regente del reino de Francia, dad razón al rey del cielo. Rendid a la “doncella” que es enviada por Dios, las llaves de todas las buenas ciudades que habéis tomado en Francia… y vosotros compañeros de guerra, gentiles hombres y los otros, que estáis delante de Orleáns, idos a vuestro país… yo soy enviada de Dios para echaros fuera de Francia.”

                                                         Carta de Juana de Arco en Orleáns al


                                                            Campamento inglés.



    ------De La Nodriza esclava
    L.Fraix



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    Trataba de salvar lo poco que quedaba de su castigada vida. Versado, independiente, hombre con fuerza de gran varón..., quería legitimar el hecho completamente irreversible: ver el avión quemado en aquel sitio ceniciento.


    Su esposa Yolanda del Valle Rojas y su hija de cinco años dejaron la existencia entre los hierros y el fuego abrasador.

    Maximiliano Rojas viajó a Brasil; debía recoger escombros, saldos y ese catálogo de nombres desconocidos para no caer con la levedad de un pájaro por un barranco envuelto en redes, licuado, en contienda con ese destino que lo obligaba a la soledad.


    Caminó por las calles; se veía raro, en pugna y utilizado, tal vez no era el mismo. Pronto encontró un hotel, antiguo y deslucido, similar a una pensión de estudiantes. El posadero lo miró con los ojos y el alma anciana.

    Había gentes que dormitaban en hamacas bajo los árboles y murmullos que trituraban el silencio. El anatema era: “Morirán antes del alba…”

    Yolanda del Valle Rojas no quería viajar en el avión que el 10 de enero de 1969, poco antes del mediodía, despegó de Lima rumbo a una población peruana que se hallaba en la selva a setecientos kilómetros al nordeste, al otro lado de la Cordillera de los Andes.


    Iban a bordo noventa pasajeros. Media hora después de haber despegado, el capitán Mauricio Madrás avisó por radio a la torre de mando que esperaba aterrizar dentro de cincuenta minutos. Al poco tiempo se perdió contacto, no contestaba a ninguna señal transmitida. Los aviones que partieron en su busca no hallaron restos.





    Después de la explosión y las cenizas todo quedó maduro y manchado, con ese mutismo de capilla que perturba a los mortales hasta enloquecerlos de impotencia.

    Yolanda iba en la primera fila de asientos, junto a la ventana, la niña se encontraba a su lado y un médico ocupaba el asiento contiguo al pasillo. Todo era normal: el despegue, el vuelo sobre los Andes, el ambiente apacible, el trato con las azafatas… y luego la selva que se extendía por el este hacia el horizonte.

    A los cuarenta minutos de haber partido, disminuyó la visibilidad; la lluvia comenzó a azotar la parte frontal del avión y el viento a soplar con energía. La nave se agitó en bruscos ascensos y caídas violentas. Un relámpago rasgó el cielo y el aparato se sacudió. Las valijas cayeron y la gente comenzó a gritar, mientras desde el ala izquierda se empezó a levantar una llama de vivo color naranja…

    Un instante después se produjo un golpe terrible.




    La ventana daba a un parque y el reloj marcaba las once y media. El aire soplaba, árido, tan caliente como el fuego mientras Maximiliano Rojas se debatía entre el embrujo de las sábanas. Denigraba la vida en el sueño alterado por los pensamientos; se agitaban sus piernas sin gobierno… Hubiera querido fugarse de la maleza y retroceder el tiempo.


    Al despertarse por la mañana, la primera sensación de la que tuvo conciencia fue que debía ir al lugar del siniestro pero sintió un profundo dolor en todo el cuerpo y la piel áspera y seca. Se puso de pie como pudo, se vistió y se fue a la calle. En medio de la batahola de miradas parecía un longevo que volvía de la tumba pero era sólo un mendigo que disfrazaba las lágrimas. No entendía el idioma y se debilitaban sus energías. Las opulentas avenidas lo confundían, quería ver una selva devastada y reducida a polvo. ¿Nadie sentía piedad por él?. ¿Es que no lo veían sufrir?.


    Preguntó dónde quedaba el sitio. Debía alquilar un auto especial pues se encontraba a varios kilómetros de la capital. De repente, una especie de compasión hacia sí mismo lo obligó a retardar su porfía. Era loable el esfuerzo que mantenía para poder reconocer la muerte que siempre le pareció ajena, palparla en la sangre y en la de sus seres queridos.

    “Nuestras muertes no son iguales a las otras”.



    Cuando llegó al paraje se escuchaba el croar de las ranas y había butacas vueltas patas arriba. Abundaban las víboras y los insectos pero también el ocelote, el jaguar y algún tapir. En la selva del Perú muchos ríos corrían en círculos y estaban repletos de mosquitos, de caimanes y de pirañas. De lejos se oía el graznido de los buitres, seguramente rodeaban el fuselaje.


    Maximiliano estaba a punto de desmoronarse. ¿Qué hacía él solo en ese campo de batalla rodeado de papagayos, monos y colibríes?. Era enfermizo que intentara mitigar la angustia porque era tan punzante que lo absorbía y lo convertía en un inerte individuo sin identidad.

    El calor era húmedo y la temperatura de 45º.

    En una barca amarrada a la orilla del río Shebonya que se unía al cauce del Pachitea se encontraba un sacerdote que venía del caserío de Tournavista. El hombre se acercó a él y lo miró fijo, tan vez horrorizado, al ver su cara desprovista de moralidad. Maximiliano Rojas quería golpear a alguien pero su incapacidad lo mutilaba; veía rostros desfigurados y cuerpos descompuestos entre las piezas del avión.


    Aquel religioso fantasma había desaparecido…

    Dio un puntapié letal a los asientos esparcidos y huyó entre las lianas, las pacas y los sapos negros. Ahora era él el que quería quemarse frente a algún camposanto.

    Caminó como un neurótico que buscaba un instante de cordura para poder aliviar su mal cuando por una arteria, de espaldas, creyó ver a Yolanda del Valle y a su hija Sofia; iban acompañadas por un caballero que se parecía mucho a él.

    ¡Aquella camisa de cuadros azules era igual a la que llevaba puesta!

    La bruma lo cegó, se frotó los ojos y corrió detrás de ellos pero no pudo alcanzarlos. ¿Se estaba volviendo loco?

    Maximiliano Rojas, un inocente perdido frente a pasos arteros, se quedó parado en el espacio. Debía recomponer su existencia. ¡Para qué servirían las misas en homenaje a los caídos!. ¿Para qué pedir justicia y descifrar los mensajes de las cajas negras?.

    Noctámbulo por los caminos en la infinitud de los laberintos, sin paz y sin cuerpo, sólo un alma, se fue hacia la posada.



    El cielo encapotado iba a borrar las huellas de la masacre en media hora más.

    Entró a la habitación y prendió un velador de luz rojiza y apagada. Un espejo con marco de bronce estaba colgado frente a la cama. Aromas de formol y de pino invadieron el aposento.

    De pie, delante del espejo no pudo ver su imagen; lo limpió, lo colocó de costado, para arriba y para abajo. El terror se apoderó de él y retrocedió con paso débil y vacilante, se desmayó.

    En el cristal su cuerpo destruido y sobre una silla la chaqueta de médico del Hospital Español “Roberto Rojas”.


    ¿Acaso hubiera sido mejor no tener que viajar en el avión junto a su esposa y vivir el horror de padecer su muerte?.


                                                  L.Fraix- 1998


    * Mención de Honor a la originalidad y creatividad literaria. Centro Internacional de escritores noveles. Buenos Aires-2000.


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    Torre de Londres

    En Inglaterra, el humanismo penetró en épocas de los Tudor y mientras el rey Enrique Vll se preocupaba por los problemas teológicos, los súbditos se interesaban en los aspectos más prácticos del movimiento; buscaban la libertad individual y la solución para las injusticias sociales.

    El humanista más destacado fue Tomás Moro que llegó a ser lord Canciller del reino; aunque era católico moderado no aceptó la reforma religiosa implantada por Enrique Vlll por lo que fue ajusticiado.
    Los estudiosos se apasionaban por el conocimiento de la lengua y las letras grecolatinas. Los maestros más relevantes fueron Petrarca, Boccacio y Dante Alighieri con su obra máxima “La divina comedia”. El autor la tituló solamente “Comedia” pero sus admiradores la calificaron de “Divina” porque reflejaba una gran erudición y un excelente estilo.

    Isabel, en su pequeña aldea de campesinos, se hallaba sola y estaba llorando porque un hueco le perforaba la carne. Sentía que el tiempo era como un pájaro en vuelo y que se iba para no regresar jamás. La soledad la asfixiaba mucho; tomó entre sus manos un relicario que su madre le había regalado y lo besó intensamente. La vida no le daba placer. Hubiera podido morir sin darse cuenta; no dejaba a nadie porque no tenía hijos y su esposo era un ser egocéntrico que luchaba por una felicidad tan irreal como su sueño de guerrero. Si ella no hubiera existido para él hubiera sido lo mismo.

    Isabel quería ser poderosa, amada y admirada pero también perversa. ¿Por qué no?. Lo sería sólo con aquellos que la humillaban y la obligaban  a construir una armadura frente a su cuerpo desposeído.
    Podría haber llevado una vida de libertinaje asistida por alguna consejera espiritual o por un grupo de doncellas; consultar con una bruja en un torreón negro, de ésas que en sus épocas tenían búhos que leían trazos en un papel o gatos con tres ojos, pero temía ser encarcelada en las cuatro paredes de la Torre, acusada por curas y predicadores desde el otro lado de la puerta.

    Isabel con su alma compleja y difícil fue siempre una niña insatisfecha; emprendía un trabajo y luego lo abandonaba porque se aburría de la rutina. Extremadamente sensible y espiritual, amaba el arte y estudiaba, sólo Dios sabía con qué libros, la evolución de las corrientes desde el “Cantar del Mío Cid” en el siglo Xll hasta la poesía del “Mester de Juglaría” que venía de Castilla.
    Juglares

    Los juglares eran hombres o mujeres que vivían de su trabajo; actuaban en plazas públicas o en mesones, en los palacios de los reyes, nobles y prelados para divertir al público. El artista era poeta, recitador, prestidigitador, titiritero, bailarín y a veces mendigo. Los había también clérigos y vagabundos.
    Isabel era uno de ellos porque recitaba “Cantares de Gesta” en el palacio cuando se organizaban los torneos y las veladas de disfraces.

    De-----La NODRIZA esclava

    L.Fraix